Si estamos en el mundo del marketing, seguramente, en muchas ocasiones hemos escuchado el concepto de “branding”, sin embargo, es probable que aun conociendo el concepto en términos generales, no sepamos cómo utilizarlo en un contexto correcto.

Muchas veces asumimos como branding únicamente al proceso de creación de una identidad visual o a la aplicación de un logotipo en distintos soportes gráficos como: papelería corporativa, material POP o en la decoración de un espacio físico. Sin embargo solamente estamos viendo la punta del iceberg.

El branding está compuesto por elementos gráficos, textuales, y experienciales, en este último aspecto les invitamos a cuestionarse: cómo se ve, qué dice, y qué hace sentir nuestra marca a quienes interactúan con ella. Es decir, cuando hablamos de branding, hablamos de cosas como:

  • La identidad visual de una marca.
  • Los textos con que se comunica esa marca y el tono de la comunicación con su audiencia.
  • La experiencia sensorial que ofrece esa marca con cosas como, por ejemplo, el packaging, o los olores de sus productos o establecimientos.
  • La experiencia de compra y consumo de los productos de la marca, cómo hicieron sentir a sus clientes.
  • La experiencia de usuario que tiene el cliente cuando navega por la web de esa marca.

En palabras comunes el branding es el proceso de creación, desarrollo y construcción de una marca, recuerden siempre que cuando hablamos marca no nos referimos únicamente a su logotipo, la marca va mucho más allá de ello, ésta tiene que ver con lo que la gente piensa, cree o siente sobre un producto o servicio. Según Adam Estalman (Mr. branding) este concepto tiene mucho más que ver con lo intangible, lo que representa, sus valores institucionales, su ADN y su espíritu. El branding es el alma de toda empresa.

 

¿Para qué sirve el branding?

Según Carlos Puig Falcó, Presidente de Branward®, agencia especializada en marca, estrategia, creatividad y comunicación, el branding sirve para: 

  1. Ayudar a las empresas a definir estrategias con las que pueden diferenciarse del resto del sector, para remarcar cuáles son sus puntos positivos o incluso para definir la personalidad con la que terminar de posicionarse en la mente del consumidor.
  1. Dar identidad, pero también sirve para hacer que los productos se muestren con claridad a ojos del público o incluso para cambiar la imagen dada a la audiencia. Tiene muchísimas aplicaciones, y todas ellas afectan tanto a la visibilización de la marca como a lo que ofrece en materia de servicios o productos.

En conclusión, Todos necesitamos  branding en nuestra empresa, no importa su tamaño.

 

Dis. Andrés Minchala

Focus, Innovación e Inteligencia de Mercados.

 

 

 

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