Invierte en un diseño que agregue valor y competitividad

22 enero, 2020

La imagen de marca es todo lo que un negocio desea que sus clientes perciban. Una identidad, una idea, una filosofía, una personalidad reflejadas en la marca que rodea a toda una empresa. Este concepto es conocido como branding.

La importancia de la apariencia

Vivimos en una sociedad en la que la imagen juega un papel importante, y en donde todo lo visual aporta o suma en los negocios. Los sentimientos y emociones, generados en torno a una marca, son los que imprimen todas las acciones de marketing, experiencias de consumo y la publicidad posterior. Toda campaña que se centra en lo que el público siente y desea tiene muchas más garantías de éxito que cualquier otra.

La primera impresión, a la hora de que un cliente se decida por uno u otro producto, es su imagen. Según KissMetrics, ante la desición de compra de un nuevo producto o servicio el 93% de los consumidores basarán su decisión únicamente en la apariencia visual del producto o servicio. Por lo que es importante invertir en una imagen potente y diferenciadora, capaz de competir con el resto de empresas del mismo sector.

Cabe recalcar que el ROI (retorno de la inversión) de un buen diseño gráfico se amortiza en poco tiempo, habiendo compensado la apuesta por una buena imagen.

¿Qué se entiende por un buen diseño?

Para que un diseño sea profesional significa que el trabajo realizado es el adecuado y para ello son necesarias dos cosas:

– Por el lado del cliente, un brief que refleje las características y lo que quiere transmitir la empresa.

– Por el lado del diseñador, que tenga la formación, conocimientos y técnica para ejecutar correctamente las necesidades del cliente.

Hoy en día, gracias a la facilidad que tenemos para acceder a las últimas herramientas y programas de edición de imágenes y diseño vectorial, se plantean varias ofertas de diseño por parte de personas no profesionales. Un profesional cuenta con formación técnica y teórica, que le permiten proponer y asesorar a su cliente, en base a sus necesidades desarrollando, un concepto en consonancia con la idea que se desea transmitir. Crea ventajas de competitividad con su diseño, con la capadidad de rentabilizar la inversión, ahorrando tiempo en la ejecución y evitando futuras modificaciones y cambios en el diseño. Por lo tanto, el buen diseño será un socio estratégico que puede aportar valor para crecer, mejorar la competitividad y comunicar visualmente.

Dis. Anita Viñansaca C

FOCUS, Innovación e Inteligencia de mercados

 

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