Un Ecuador megadiverso para el mundo

17 octubre, 2019

Hay cierto dicho urbano relacionado al marketing que dice “Ninguna publicidad es mala”, y desde cierto punto de vista esta afirmación es real.

La publicidad hace referencia a la técnica de marketing y comunicación que nos permite dar a conocer, transmitir el concepto o información acerca de un producto, servicio, idea, propuesta, etc. La publicidad es el resultado inevitable de la ejecución de una estrategia comunicacional y siempre, o casi siempre, cumple con el objetivo de influir en el pensamiento de los individuos a quienes nos dirigimos.

Pero, recordemos que, un mensaje cumple un proceso antes de obtener un resultado. Primero, una información es comunicada de forma direccionada y estratégicamente manejada, o en su defecto, surge a raíz de diferentes acontecimientos que difunden lo que pasa mientras va sucediendo, esta expansión se vuelve inherente a ese suceso o fenómeno social. Después, el mensaje se difunde como propaganda o publicidad por diferentes canales y con diferentes sentidos comunicacionales; para que en un paso final éste llegue a la audiencia y sea procesado e interpretado por cada uno de los individuos.

La interpretación está influenciada por el concepto colectivo de la información, por parámetros éticos, morales, escenario en el que vive la persona que digiere el mensaje y prejuicios personales que forman parte de cada uno. Es por esto que al final se puede considerar que ninguna publicidad es mala, porque el simple hecho de poder difundir información a más individuos, teniendo en cuenta que no podemos controlar todo lo que ellos piensan sobre esa información, nos ayuda a generar un impacto en la persona, el mismo que puede seguir transformando con el paso del tiempo.

Lo que logró nuestro país como resultado de todas las noticias que se difundieron alrededor del mundo sobre las protestas y la situación política del Ecuador, fue por un lado una transmisión positiva y ventajosa. Analicemos el por qué.

Hay varias cosas que podemos rescatar de lo sucedido:

  • Nuestros protestantes fueron indígenas, mostramos al mundo que Ecuador está conformado por grupos étnicos variados y únicos.
  • En nuestro territorio existen 13 nacionalidades indígenas registradas y reconocidas, lo cual nos hace un país diverso incluso en términos etnográficos.
  • En las ruedas de prensa, diálogos y propaganda política en general, pudimos observar personas con trajes típicos, formas diversas de pensamiento, diálogos entre naciones, todo esto dentro de un mismo país.
  • Pusimos el nombre del Ecuador en la prensa a nivel mundial.
  • Le mostramos al mundo que Ecuador no es solo un país más en Latinoamérica, sino que es rico en diversidad.
  • La paz se consiguió con razonamiento y diálogo, lo que muestra que a pesar de las protestas y las diferencias políticas, somos ciudadanos que pueden sentarse alrededor de una mesa para dialogar, decidir, influir, pero sobre todo, entender los unos a los otros.

La incidencia de estos puntos quizá, a simple vista, no son tan sencillos de valorar. Pero para un espectador que nos mira desde Alemania, por dar un ejemplo, los puntos claves que quedan en su memoria a largo plazo están relacionados a las características menos comunes para él y por lógica podemos determinar que fueron:

  • Diversidad
  • Multiculturalidad
  • Búsqueda de la justicia.
  • Diálogo como medio para llegar a acuerdos.

Todo esto recalca que, aunque la publicidad que se mostró al mundo sobre el Ecuador tenía un fondo de violencia y desacuerdos, fue una oportunidad y escenario no planificado, en el que mostramos al mundo lo que nos hace únicos.

 

Sacha Rozenstark

Focus, Innovación e Inteligencia de Mercados 

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